La soledad no deseada, un desafío social de primer orden

Así lo cree el 92,9% de las personas, según una encuesta del Observatorio SoledadES

No es lo mismo estar solo que sentirse solo. Un cambio de verbo marca la diferencia entre el hecho físico de encontrarse en un espacio sin compañía a arrastrar un sentimiento de insatisfacción debido a la imposibilidad de contar con amistades y familiares con los que compartir momentos tanto felices como tristes. Este problema afecta a un número creciente de personas que, como seres sociales que somos, ven cómo se resiente su calidad de vida.

Bajo la premisa de que conocer las soledades es el primer paso para combatirlas, el Observatorio Estatal de la Soledad no Deseada (SoledadES) ha encuestado a 411 personas de entre 16 y 74 años residentes en España para conocer su opinión acerca de este fenómeno. Preguntadas por la principal razón por la que hay personas que se sienten solas, la mayoría se decanta por carecer de familia cercana y ser mayor. Vivir en solitario, ser abandonado, no tener amigos o sufrir enfermedad o discapacidad son las otras causas que se citan.

Los datos recabados arrojan luz sobre una realidad que, en muchas ocasiones, tiende a permanecer oculta por vergüenza. Así, un 10,9% de los encuestados ha sentido soledad no deseada (SND) de manera frecuente o muy frecuente en el último año, y un 8% en el último mes. Más llamativa resulta la cifra de personas que conocen a alguien en su entorno que puede sufrir soledad: un 70%. Y es que el 90% opina que todos podemos caer en la SND en algún momento de nuestra vida. Mujeres y jóvenes son los que admiten en mayor medida que se han sentido solos sin desearlo; las personas mayores, en cambio, dan más importancia al problema.

Cuestión prioritaria

Estos datos confluyen en la consideración de que la SND es un problema social de primer orden, aseveración con la que están de acuerdo el 92,9%. De hecho, una de cada cuatro personas piensa que se trata de uno de los dos principales problemas sociales que existen actualmente, junto al paro o la desigualdad. Sin embargo, su presencia en el debate público dista un mundo de la que ocupan los asuntos relacionados con la economía, por eso reclaman una mayor atención por parte de la política y de los medios de comunicación. En este sentido, más de un 72% de las personas a las que se solicitó opinión asegura que luchar contra la soledad no deseada debe ser una cuestión prioritaria para las administraciones públicas.

Pese a interpelar a los diferentes gobiernos, las personas encuestadas consideran que es tarea de todos luchar contra la soledad no deseada. Casi un tercio asegura que realiza acciones que ayudan a combatirla, y a dos de cada tres les gustaría colaborar para que las personas de su entorno se sientan menos solas. Las mujeres son las que se muestran más dispuestas a implicarse en procurar compañía (72,4%) frente a los hombres (60%).