Observatorio
Tanto la fragilidad (fisiológica) como la vulnerabilidad social (escasez de conexiones sociales adecuadas, apoyo o interacción) se hacen más comunes a medida que las personas envejecen y se asocian con consecuencias adversas. Los análisis de las relaciones entre estos constructos pueden verse limitados por la amplia gama de medidas utilizadas para evaluarlos. En esta revisión sistemática, se sintetizan 130 estudios observacionales que evalúan la asociación entre fragilidad y vulnerabilidad social, las relaciones longitudinales bidireccionales entre los constructos, y sus asociaciones conjuntas con resultados adversos para la salud.
El presente informe se divide en tres partes fundamentales que pueden leerse y comprenderse de forma independiente, pero que se complementan entre sí. La primera parte se describen los diferentes aspectos contextuales que configuran el binomio “soledad-vejez”. Se han incluido conceptos básicos que permitirán entender la soledad como fenómeno y constructo, así como su relación con otros fenómenos que necesariamente hay que tener en cuenta, como es el aislamiento social.
El proyecto de Gislan Geographic Applications consiste en preparar las bases para la comercialización del Sistema de Información de la Tecnoedad y la aplicación de la Inteligencia Artificial mediante el análisis de los resultados obtenidos por el sistema.
Posibilitando espacios de encuentro en el barrio a través de la digitalización de las personas mayores.
El fenómeno de la soledad no deseada se reconoce actualmente como un acuciante factor de riesgo que pone en peligro el bienestar físico y mental de las personas que lo padecen de forma cotidiana, que implica serios costes sanitarios y económicos para los países en los que su prevalencia es elevada y que demanda de un esfuerzo por parte de toda la población civil, de los agentes sociales y de las administraciones para disminuir dicha prevalencia en las sociedades desarrolladas contemporáneas.
Modelos de transformación de los espacios públicos exteriores para mitigar las soledades y aumentar el bienestar y la autonomía de las personas mayores.
Entre los 40 y los 60, con las insatisfacciones vitales al acecho, pueden aparecer las soledades no deseadas. Comprenderlas y combatirlas van de la mano
¿Qué nos hace felices? Hace más de ocho décadas, la Universidad de Harvard se propuso dar respuesta a esa pregunta y puso en marcha uno de los estudios más importantes hasta la fecha. Eligieron a una población de cientos de personas y durante años estuvieron entrevistándolas, haciéndoles análisis y siguiendo su desarrollo profesional y personal.
